ARIAS FÉTIDAS DE AMOR Y LUNA

Letras Vita Salvatore

Fotografía Giulia Zucchetti

Fotografía Giulia Zucchetti


simple dolor de ave lastimada
sola
me he quedado sola de toda soledad
presa del viento de fuego circular
aprisionada entre las llamas
sin la sombra del cisne que me ampare
enfrentada a la burla de las máscaras
sola
sin cobijar tus huellas en mi cara
sin el divino pensamiento de las horas
sin la vanguardia de mis sueños bellos
dibujando tu figura
construyendo tus huesos en mis sábanas
sola
de la hoguera de tu pensamiento
del rumor de las aguas de tu alma
sola
sola y con mi espectro
-que se asoma a tu ventana
       para que nadie le sonría–
 
  (me pregunto por qué
   yo,
   la que ha bebido innumerables veces
   el torrente salvaje de tus lágrimas
   yo,
   la que besó el aguardiente de tus llagas)
sola
como Diana en el más alto monte
aguardando al Sol del alba
sola
sin mi propio cuerpo
que se deshizo entre tus manos
                        y
arrojaste al lecho turbio de un mar rancio
sola
sola
sola
extraviada
y extrañada,
extraña.

veneno de luna
¿la ves?
te está mirando
(te estoy mirando)
está en la hierba
se retuerce
reconoce
te conoce
(reconozco)
conocemos
es ella
se desliza                                                
trashumando
con su piel de nieve sobre tus costillas
y te susurra lo indecible
(que es pecado)
y es la luna
(y yo soy ella)
lengua de hielo al rojo que te lame
y te vuelca al oído lo siniestro
lo que a ti te pertenece
y nunca aceptas
y tiene un nombre
que nunca vas a pronunciar
polvoriento de signos como estás
la ves
(me ves)
no, no lo niegues
nos ves
y
no quieres verme
porque yo soy ella
eva – ovo
alimaña de agua y sal
entraña pura de la vida
y de la muerte
                       (que es la Gracia
                                  y tú miras ciego)
que se te abre a la boca como un soplo
y se te monta a la cabeza y al sentido
que te pide que seas libre
y
que olvides el castigo
y
te entregues a mi luna como un lobo
y te dejes enviciar por mis entuertos
y te hundas en el fuego de mis aguas
y te pruebes a ti mismo
que aún no has muerto
no lo harás
cobarde,
no lo harás
ni por mí
ni por ti
y algo entre los dos
  – o somos tres
          acaso –
queda desierto.
-.
                                 
                          

  clásico amor bestial de cortesana
  o´fallorophelia
 
allá fue
con su sol atado a los tobillos
y la luna negra de Lilit
-su madre guía–
a buscar la nigredo de los ríos
en las flores fétidas de vida
arde de amor
-de odio–
de locura arde
la vestal vejada
-novia de nadie- 
arde el pábilo empapado de su alma
O fallo de amor de Ofelia de las aguas
yerro del centro
piedra de esencia sin pulir
y karma
fallo de amor de Ofelia
espejismo seco
que mojaste de torrente y de lamento
con desquiciadas lágrimas sin eco
las aguas te maldicen,
ninfa,
y
a las ruinas de tu flor
se las devora el viento
O Amor,
loco bufón de la ceguera,
bajo
lúcido
trágico,
como un infierno.

 

loco  
y
                               perro
ay,
si la noche eterna
nos sorprendiera
amándonos
hasta el confín del ansia
            nuestros cuerpos como tumbas
                      abiertos al abismo
con el último fulgor
del fuego último
se alumbraría el deseo de estar vivos
ay,
si la noche eterna se opacara en gris ceniza
con las pieles de rocas calcinadas
apareándose con los restos fósiles
arqueología de carbón y cuerpos
abrazándose en racimos
piedras de tizón ardiente de las almas
sagrado cónclave de gemas quietas
que hacen al movimiento inconcebible,
si no es por artificio
                 –
              (si Parménides nos habla y escuchamos)
ay,
si ningún agua existiera en el paisaje de las ruinas
regaríamos con sangre la montaña
          (y con los ojos volcados hacia adentro
                   aceptando la des–Gracia
                     hallaríamos esa región de voces
                       donde se arrulla lo impensable
                         – el monstruo ciego que alumbra
                             la cuna de muerte del silencio –
                              donde bulle el atanor de la palabra)
ay,
 he comprendido:
  es el gesto de locura
       el único que habla