COLAPSO ESPERA

Letras Luciano Deraco

Collage Brunela Curcio

Collage Brunela Curcio


He renunciado a todo, he perdido, he vedado mi lágrimas al mundo. Queriendo ser el único náufrago de mi mar de angustias estoy solo, asfixiando mis días entre esta nada visceral con gusto a sangre y el olor viciado de gérmenes celadores y verdugos.

No pretendo encontrarte, siquiera se donde estoy. No veo a nadie, esta puta bruma me ciega y me confunde, devolviéndome siempre a la quietud de un gris vacío total.

Salí a darle vueltas a la vida en un aprendizaje solitario y mezquino, repitiéndome en el saturante monólogo de la desdicha. Así entendí las cosas siempre, entre la distancia y el descompromiso, juzgando con soberbia lo que no me es propio.

Así el dolor, así el daño, así el pulso de un tironeo constante entre el que no fui y lo poco que queda de lo que soy, entre que el conozco de memoria y el que está perdido en su sepulcro desértico de dudas y martirio.

Y el tiempo ¿qué tiempo? ¿ese que se hace polvo entre mis uñas? ¿ese al que jamás respete creyéndome inmortal? Toda mi vida le tuve desconfianza, porque cuando pudo me traicionó, dejándome caer en su refugio terso y holgado, tentándome con más y más, como un crédito sin plazo. Hoy exige que me apure y que lo honre, que no lo desperdicie porque se acaba y no vuelve. Gustosas están sus marcas de señalar mi próximo destino: la decrepitud.

Pero yo duro, inmóvil, bloqueado, ya ni siquiera ansioso, sudando frío por sudar. Viendo advertencias caer, rebotando de un extremo al otro entre esta nebulosa fétida de miedo y resignación. Esperando un milagro redentor. Claro, esperando, siempre esperando, solo esperando. Esperar y esperar y esperar…

Nota del Autor: Inspirado en uno de los versos de la serie Gime Buenos Aires -Publicadas en el Acto IActo II & Acto III de Brunela Curcio, Colapso Espera transita en un relato crudo y directo, las inevitables y angustiantes marcas del paso del tiempo, el ocaso de la juventud y la impotente resignación que implica asumir que en la vida ya no se es ni se será lo que uno esperaba.