CORAZÓN DE LEÓN

Letras Vita Salvatore
Collage Corazón de León Viviana Lombardi para AZAhAR literario-

Collage Viviana Lombardi


corazón de león

atar
te
quiero
a mi cama
de dos:
de soledad
enferma y
de deseo
envenenada.
matar
te
quiero
estrangulando
mis sábanas deshechas
entre tu piel
y tu cerebro.
añicos de persona
acaso, quedan
para espiarte
aconsejada por el miedo.
ése que me pide que te ate
te mate
te maniate
para perderme en el abismo de tu cuerpo.
sé que te pierdo cada día que te tengo
sé que te quemo con mis ojos si te veo
sé que te devoro el sexo con mis dientes
sé que te infecto de angustia y de recelo.
te amo mal, como sólo puede amarse
te amo para mí, para usarte de consuelo
te amo hasta morir, porque el amor nos mata.
te amo para acabar encendidos en un fuego.
fuego negro de codicia y piel desnuda.
fuego de destrucción del ser
fuego de infierno.
te amo más que a nada.
es mejor que estés bien lejos.

león de corazón

amemos
vos y yo
en este mundo de metal
irreductible
cada palmo de piel nuestra
y
callemos
lo obvio nos molesta
es falso, no ficticio.
matémonos de amor callando
mientras hablan
para sentir que viven
para olvidar que están muriendo.
dirán lo de siempre:
que cristo vendrá
a votar por:
clinton
perseo
césar
agamenón
——-calígula
——¿acaso no es lo mismo?
amémonos
vos y yo
como dos simios silentes.
que la palabra se nos haga lengua.
y mirada. y gemido.y compasión.
y grito y garra.
cuerpo con cuerpo.
que ellos hablen,
nosotros matémonos de amor callados.
       callados.
—   para siempre amando.
—-     alma con alma.

corazón

despavorido
de amar al hombre
ausente
virtual
hecho de cenizas
de arena
de fragmentos
de añicos,
en cristal deshecho.
enloquecido
de desear lo indeseable
de estrujarse en lamento.
de anhelar lo perdido.
lo jamás encontrado
lo nunca conocido.
abandonado
como un niño en el bosque
llorando en un abismo,
calcinado de recuerdo.

hombre de palabra

una sevillana
—–navaja
mujer ajena
—–puñal
—–copla
me atraviesa la garganta
cuando tomo tu palabra.
la tomo, la bebo, la acaricio.
la dejo caer lánguida
entre los pechos tibios.
una sevillana
corta mi aliento
cuando tomo tu palabra.
la tomo, la acuno, la dejo penetrarme.
una sevillana,
me arroja hacia el abismo
amenazante,
cuando tomo tu palabra.
la tomo, me sostiene, me hace morder
—-       el vértigo
—       y también
         la falta.
una sevillana,
lustrosa, aceitada, tinta de sangre,
acaso,
me parte en dos,
cuando tomo tu palabra.
esa mentira.
esa invocación,
ese olvido que renace,
ese artificio parido de la infamia
de vivir, sí, mintiendo,
sí, y así.
mientes.
mentimos.
        ¿qué, si no?
más que esa palabra, mentirosa, sevillana,
ficta deidad desfigurada,
demiurga de la inocencia y de la farsa.
acaso del fracaso.
acaso del ocaso.
esa, tu palabra,
mentiroso,
me marca la frente:
una señal tatuada,
esa palabra tuya,
mentirosa sevillana.