ESTÉTICA DEL RESENTIMIENTO 

Letras Pablo Tomás Ojeda

ilustración Melany Vilchez

Ilustración Melany Vilchez


“Hay unos bichos para los cuales la construcción y la destrucción son iguales”
Gustavo Pena, músico uruguayo, tema “Pensamiento de Caracol”.

El socialismo anida en la clase obrera como fiebre de madrugada
como germen del abrazo que extirpa los demonios,
justamente desde allí,
donde nacieron los largos cuerpos
que aplastaron a los otros cuerpos
la montaña de cuerpos sin valor
la oscuridad, lo opaco de esa foto
la borrachera de quien se impone
porque lo divino y natural lo ha dictado así desde el principio de los tiempos,
la jugosa porción de todo lo que nos falta,
lo que hemos creado y nos arrebatan,
porque tuvo un principio, puede tener un fin.
Miro allá donde se mecen los niños solos en el parque
se acostumbran, lloran, duermen y asesinan
porque el reparto así lo exige,
porque es difícil matar a un niño
aunque este a punto de matarte.
No es codicia, no es falta de amor
no es costumbre o tradición,
son los golpes de estos caminos tortuosos
de quienes queremos crecer
chocando contra otros que de su miedo hacen libertad
y por eso la quitan,
construyen su torre de cristal
para que el brillo hacia el cielo
proteja sus vidas y sus herencias,
más no cualquier sapiencia
nos ha de aclarar el panorama
porque la opresión es el nudo en la garganta
y para ellos la natural amalgama
entre seres queridos que solo tienen la vida que dan
y aquellos que la usurpan
con meros fines de reproducción.
Solo una ilusión, al fin,
porque desde que el universo es universo
todo tiende a desenvolverse, a manifestarse,
y si nosotros,
que podemos no solo ser conscientes de,
sino también hacer conscientes nuestros sentimientos,
nuestros minutos,
hasta la última gota de segundo,
si leemos el cauce del río y lo hacemos nuestro,
difícilmente tenga otro destino la humanidad
que la propia humanidad enaltecida.