ÍNTIMOS BORRADORES ENTRAÑABLES | XI EDICIÓN

Letras Editorial

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Género es una palabra usada y abusada, tanto en la taxonomía del canon literario como en la tipificación de la condición humana. ¿Resulta de algún modo relevante -en estos tiempos fluidos de disolución de los límites y de impermanencia como regla del existir- una codificación taxativa dentro del orden consensuado? ¿No se trataría, tal vez, de una forma de limitación lingüística y de la identidad el insistir en darle un marco a la irrelevancia aclaratoria?

¿Es, acaso, de ser la autoría de una obra literaria adjudicada a una identidad personal, el sesgo definitorio de su valoración? Y ¿Es, por añadidura, el enmarcar la literatura en un género definido, garantía de ser mejor apreciada por sus destinatarios, esos Otros significantes, designados para completar la obra? Y si, en todo caso, influyera en nuestra valoración del producto, ¿No se estaría respondiendo al prejuicio modificador que el post-modernismo ha bregado por sepultar en las crónicas de la Historia?

En una edición anterior, AZAhAR literario propuso como tópico inspirador el caso de los “creadores fugitivos” aquellos que prefirieron cobijarse en la bendición del anonimato para acceder al numen. Muchos de los cuales, o nunca publicaron su obra, o se negaron expresamente a ser publicados post-mortem o lo hicieron sólo tardíamente, cuando pudieron darle, finalmente, un soplo de aceptación al talento manifiesto.

Hoy hemos decidido agregarle mayores desafíos a aquella propuesta. Para esta nueva entrega ya no importan ni el género literario –bien pueden aceptarse ‘híbridos’ genéricos u obras inclasificables dentro del canon– ni la identidad del autor en ninguna de sus formas. El anonimato, el seudónimo y el fraude de género, mujer, niña, niño, hombre, espectro, objeto fantasmático interior, doble personalidad y escritura conjunta, serán gozosamente celebrados por el equipo editorial.

De lograr la repercusión esperada entre nuestros leales azaharosos y azaharosas, inauguraremos a continuación de la edición, una pesquisa para que los lectores identifiquen la identidad autoral de los escritos enviados.

Si bien debemos conjuntamente resignarnos a que no habrá otro Michelangiolo ni otra Pietà Rondanini a quien respetarle como lo hiciera él, el mármol generador de la obra –quizás por anciana fatiga o mística iluminación del Maestro– podremos, sin embargo, dejar de lado el escalpelo para permitirnos ser preñados por la original gracia de nuestros ocultos doppelgängers y la ferocidad de su a menudo inaccesible idiosincrasia.

En definitiva, la propuesta es que nosotras y nuestros colaboradores nos animemos a mostrar lo descartado, a desnudar los enigmas sigilados en el arcón, a develar lo guardado como un pecado de la indómita pasión. O de la intrépida juventud. Tan queridas. ¿O no?

Por todo ello y mucho más –a nivel de expectativas relacionadas al talento de nuestros colaboradores– bautizamos a esta nueva edición Íntimos Borradores Entrañables.