A LIBRO ABIERTO | María Zayas y Sotomayor, literata y letrada

Letras Editorial

Van der Weyden | Detalle de Ma. Magdalena leyendo

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Breve antología al paso para lectores de buhardilla

AZAhAR literario gusta de concebir estos mensajes a sus lectores como quien hurga los recovecos de arcones olvidados a la espera de un descubrimiento prodigioso. Pues la ilusión, veleidosa musa, siempre resulta inquietante y transformadora. Y abre paso a la imaginación rezumando así gemas del pasado.

Viene al caso mencionar aquí “El futuro es mujer”, un magnífico film estrenado en 1984, cuyo guión fue escrito por dos mujeres, Piera Degli Esposti y Dacia Maraini en colaboración con el director, Marco Ferreri y protagonizada por Ornella Muti, Hanna Schygulla, Niels Arestrup y Maurizio Donadoni.

Al tratarse de un relato perturbador que aborda la femineidad, la maternidad, el amor y la entrega, poniendo en juego los mandatos sociales sobre la condición humana, nos inclina a interrogarnos si la profecía se ha cumplido y si el pasado fue, en algún sentido, de las mujeres.

Es aquí donde entra al ruedo nuestra protagonista de hoy, María de Zayas y Sotomayor. Nacida a fines del siglo XVI en una España imperial, exuberante autora de narraciones sobre el amor, el deseo, el compromiso y el libre albedrío, fue una mujer que supo atreverse a la crítica social, a enfrentar el prejuicio masculino sobre la función femenina, a la picaresca y a las propuestas superadoras.

Lograda la fama en vida, ciertos exégetas de su obra relatan que su literatura de ruptura circulaba clandestinamente entre jóvenes mozuelas y se deslizaba a hurtadillas en salones y tertulias. Y acaso haya sido por su tan jubilosa gesta por la libertad de expresión y el estupendo éxito logrado en su época, que el escritor Alonso de Castillo Solórzano la apodara “la sibila de Madrid” y criticara elogiosamente su obra.

Protofeminista recuperada para las letras hispánicas por Emilia Pardo Bazán, el siguiente fragmento declara sin tapujos su clamor por la igualdad de los sexos:

En la era que corre estamos con tan adversa opinión con los hombres, que ni con el sufrimiento los vencemos ni con la conciencia los obligamos.(…) ¿Por qué, vanos legisladores del mundo, atáis nuestras manos para la venganza, imposibilitando nuestras fuerzas con vuestras falsas opiniones, pues nos negáis letras y armas? ¿Nuestra alma no es la misma que la de los hombres? (…) Por tenernos sujetas desde que nacimos, vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de la honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas, y por libros almohadillas”

Sus obras más trascendentes son Novelas amorosas y ejemplares ó Decamerón español como se dio en llamársele, y Desengaños.

Al celebrarla en el siglo XXI por su audacia, determinación y talento, cabe preguntarse si todo aquello que se ha escrito no merece una fresca mirada sin tiempo cada día.