UN LIBRO, UNA ISLA | La “Divina comedia” de Dante Alighieri

Letras Fernando Guibert | Publicado originalmente el 15 Marzo 2016

"Paolo y Francesca" Diseño Fernando Guibert

“Paolo y Francesca” Diseño Fernando Guibert


 

Infierno, Canto I, 1:
Nel mezzo del cammin di nostra vita,
mi ritrovai per una selva oscura,
ché la diritta via era smarrita”.
A mitad del andar de nuestra vida,
extraviado me vi por selva oscura,
que la ruta directa era perdida”.

 

Las primeras líneas. ¡Qué comienzo estupendo! Hay libros en la historia de la literatura que tienen una categoría trascendental y una intensidad “cósmica” de querer abarcarlo todo. La Divina comedia es sin duda uno de ellos. Mi padre me regaló al segundo día de mi nacimiento una estupenda traducción al castellano en la edición encuadernada de Aguilar con una dedicatoria sumamente especial, por lo tanto es verdaderamente mi primer libro y las consecuencias de este paternal y original regalo fueron múltiples. El libro que uno llevaría a una isla tiene deliberadamente una relación personal con el lector. Propongo una encuesta entre los lectores y seguidores de AZAhAR literario

¿Qué más se puede agregar a lo ya dicho sobre la Divina comedia? Unas brevísimas referencias generales y personales.

 En primer lugar es un poema escrito cronológicamente desde su inicio estructurado en Infierno, Purgatorio y Paraíso en dialecto toscano en distintas etapas entre 1307 y 1321. De la oscuridad a la luz. La terza rima (terceto encadenado), que es la unidad básica de Dante para esta obra, se traduce naturalmente al pentámetro yámbico Inglés, lo cual no es extraño a nuestros oídos, y el fluir del poema también en castellano es posible y fue cultivado como lo hizo Juan Boscán y Garcilaso de la Vega entre otros. 

En su libro Dante se coloca como autor, peregrino y protagonista de su propia obra y muestra una disposición esencialmente humilde. El texto dantesco es complejo, riquísimo, apasionado, confesional, enigmático, político y profundamente humano. Dante viaja y toma sus notas de lo que ve en su recorrido místico e imaginario con su protector el poeta clásico Virgilio tratando de purificar su alma de las debilidades y pasiones humanas con la intención de aprender lo que es bueno y noble en la vida. Virgilio representa la Razón, y ayuda a Dante a atravesar el infierno y el purgatorio pero no puede ascender al paraíso ya que es un hombre pagano no bautizado. El infierno es un lugar espantoso y terrorífico y el cielo ciertamente es el reino del éxtasis y la felicidad eterna. Hoy podemos preferir ver a estos sitios como estados internos o simbólicos, las etapas de la transformación del individuo. Pero el lector en la época de Dante creía en el cielo y el infierno como lugares reales. Este fondo proporcionó a Dante un lugar fijo y firme para toda criatura y cosa en la jerarquía cósmica. Dante se enfrenta a todas las tribulaciones terrenales que en última instancia se disuelven como etapas no permanentes y transitorias del viaje humano y del alma que de nuevo busca su reunificación con el Absoluto.

La lista de escritores que bebieron de estas aguas es enorme desde Chaucer, Shakespeare, Milton, Goethe, Balzac, Víctor Hugo, Byron, Eliot, Joyce, Pound y poetas de todas las épocas. Baste mencionar al Fausto de Goethe. Indudablemente en el mundo de Goethe la conciencia humana ya había adoptado una actitud racional, científica, basada en la evaluación intelectual de los hechos observables, a expensas de la visión piadosa. Copérnico y Kepler, Galileo y Newton forjaron una nueva visión del mundo que derribó como un castillo de naipes el edificio cósmico medioeval de Dante. Hay que leer la Divina Comedia en su contexto.

Jorge Luis Borges, escribió un estupendo y erudito estudio titulado “Nueve ensayos dantescos” y realizó numerosas conferencias en relación al poema. Su trabajo toma algunas ideas y momentos particulares del libro. En una conferencia de Borges en 1977 dijo con absoluta exactitud: “En verdad la poesía debe ser leída en voz alta. Un buen poema no se deja para ser leído en voz baja o en silencio. Si podemos leer en silencio, no es un poema válido: un poema exige la pronunciación. La poesía siempre recuerda que era un arte oral antes de que fuera un arte escrito, fue la primera canción”. La Commedia es un buen ejemplo de esto.

William Blake en la extrema pobreza de sus dos años finales comenzó la colosal tarea de ilustrar el libro del Dante gastando sus últimas libras en lápices antes de morir para poder dibujarla pero dejando su trabajo inconcluso. La tragedia de Ugolino, la condenación eterna de Paolo y Francesca, el enigmático encuentro de Dante con los filósofos griegos en el infierno, su reencuentro con Beatrice en el paraíso, todos temas de inspiración para Doré, Botticelli, Bosch, Dalí, Ingres, Bouguereau, Delacroix, Rodin y Miquel Barceló por mencionar algunos pintores. O la obsesión de Liszt para crear una música que pudiera elevarse hasta esas alturas y que influenció luego a Tchaikovsky, Puccini y Rachmaninov entre otros. 

La vigencia universal del poema ha sobrevivido a su cristianismo medioeval. Los significados alegóricos, simbólicos y místicos del espíritu de un hombre en su viaje por la vida que encuentra todas las trampas que podrían impedirle alcanzar su salvación final y todos los escabrosos castigos del infierno y los pecados de la vida resuenan como advertencias a nuestras debilidades, necedad e insinceridad. Se podría argumentar que Dante logró en una sola obra lo que muchos escritores no pudieron alcanzar, es decir un libro abarcador del mundo, una declaración completa y exhaustiva sobre la condición humana y de la historia de la humanidad.

Finalmente, el poema recorre una dimensión romántica, tal vez esencia de toda poesía en la melancolía de Francesca (” Nessun dolor maggiore ricordarsi del tempo felice nella miseria”) que expresa la propia perdida de Dante. Pero suponiendo un final más feliz en su viaje homérico (ecos del Ulises) y en su búsqueda del amor perdido se reencuentra imaginariamente con su siempre amada Beatrice en el paraíso al fin solo literariamente. Su salvación  poética en el amor y la fe y su aún más interesante e ingenioso paso por el infierno sin embargo han resistido el paso del tiempo.