LUIS CANDELAS EN SU PRINCIPIO Y FIN

Letras Daniel de Cullá

Luis Candelas EN SU PRINCIPIO Y FIN

Retrato de Luis Candelas | Foto de Archivo


 

Hacía ya tiempo que quería situarme en un plano de la Construcción y saber más del agujero inmobiliario, o, más bien, del boom de la compra y venta de pisos, que ha colocado la vida de muchas familias en una situación compleja y dramática, al borde del desahucio y precipicio.

El ansia de poseer y la encarnación del ser uno más que otro, ha hecho aparecer nuestra miseria elaborando una trama de su propia destrucción. La pobreza ha venido a ser drama del que sólo sale triunfante, como siempre, la Banca, aupada por los políticos prevaricadores de turno.

La historia de los mesones en Madrid, relata las alegrías y tristezas de un famoso bandolero, Luis Candelas, donde, ahora, me encuentro, que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, no como los ladrones políticos de hoy, que roban a los pobres para dárselo a los ricos.

La derrota final de este famoso bandolero se debió, como siempre, a una mujer, “la más bendita de las mujeres” quien, cuando Luis Candelas cae abatido, ofrece refugio a los guardias, ofreciéndoles una manta y dándoles leche de burra para beber, tras el escenario inhumano de matar.

Los guardias no se lo agradecieron y la humillaron hasta más no poder por haber seguido a su amante bandolero y haberle ensalzado como “el más hermoso de los hombres”.

Los pobres a los que había ayudado, la buena gente, algunas beatas y algún que otro meapilas, que le encontraron ya muerto, le lloraron en sus iglesias. De tal fuerza dramática y su significado, sin que el argumento de base se desvíe, alguien dijo a la mujer amante, fingiendo corresponder a su afecto: “Luis Candelas va con dios. Desde la lejanía se escucha el repiqueteo de las campanas”.

Nota Editorial: Cuando el bandolero es noble y el poderoso ladrón, el instinto del inconsciente colectivo responde con el aforismo vox populi, vox dei. Daniel de Cullá ha comprendido que al oscurantismo político-social que nos controla y nos vigila desde el poder, se lo combate primordialmente con el lenguaje.