MANUEL PUIG: “NADIE VIVE EL MOMENTO. ESO QUEDA PARA EL PARAÍSO TERRENAL”

Letras Editorial |


Biografía breve.

MANUEL PUIG nació el 28 de diciembre de 1932 en General Villegas, provincia de Buenos Aires, Argentina. Después de iniciar diferentes estudios superiores en Buenos Aires, optó por formarse en la cinematografía. En 1956 consiguió una beca para estudiar dirección cinematográfica en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma donde, acompañando a sus estudios, hizo la experiencia de trabajar en coproducciones menores y de escribir varios guiones, entre ellos aquel del que surgiera su primera novela: La traición de Rita Hayworth.

En el 69 publicó Boquitas Pintadas, novela que lo lanzó a la fama. A continuación publica The Buenos Aires Affair, libro censurado como pornográfico y paradojalmente declarado de distribución prohibida en el país cuya ciudad capital figura en el titulo. Este hecho, que nos hace reflexionar sobre el alcance oscurantista y abstruso de los fascismos es, sin duda, un tópico que excede la extensión de esta breve reseña.

En 1973 Puig decide irse de Argentina debido a la atmósfera política del momento; había sido amenazado de muerte por la Triple A, la Asociación Anticomunista Argentina.

Exiliado en México, escribe El beso de la mujer araña, novela publicada en 1976 y prohibida inmediatamente en Argentina. Posteriormente, establecido en Nueva York, publica Pubis Angelical, y años más tarde en Río de Janeiro, Maldición eterna a quien lea estas páginas. Seguirán Sangre de amor correspondido y Cae la noche tropical. Y posteriormente, las obras teatrales Bajo un manto de estrellas y El beso de la mujer araña, llevada al cine por Héctor Babenco y protagonizada por Sonia Braga, Raúl Julia y William Hurt. Además, Manuel Puig escribió los guiones cinematográficos La cara del villano y Recuerdo de Tijuana. En 1982 se lo eligió candidato al Premio Nobel de Literatura.

Se asumió como homosexual desde su pubertad. Militó activamente a tal propósito como uno de los miembros fundadores del Frente de Liberación Homosexual. Declaró que algo tan “banal” como la sexualidad no puede definir la identidad de una persona y opinó además que la actividad de las agrupaciones homosexuales tienden a incurrir en el error de separar la cuestión homosexual de otras agrupaciones, comunidades o sectores sociales (1). Un detalle biográfico que nos revela una semblanza de su coherencia como intelectual, persona y artista.

El 22 de julio de 1990, muere en Cuernavaca, México, a causa de una dolencia extraña, un colapso que los médicos no supieron a qué atribuir, y que hizo disparar los rumores, nunca probados, del SIDA.

Su amigo Tomás Eloy Martínez escribió en La muerte no es un adiós: “Manuel murió el domingo 22 al amanecer. Se fue apagando en silencio, sin molestar a nadie. No lo vieron marcharse las enfermeras ni el médico- el timbre junto a la cama estuvo mudo toda la noche y hasta la fiebre de los días últimos se le había evaporado. Acababa de cumplir 58 años”.

Notas Bibliográficas:
1- Puig, Manuel (1990). «El error gay». El Porteño.