EL OCASO DE LA COSTILLA DE ADÁN. ACTO II: MUJER. ACTIVISMO. ARTE

Letras Brunela Curcio

©Brunela Curcio-Mujeres Acto II

Collage Brunela Curcio


Coexistimos en medio a la pluralidad y la diversificación, vivimos inmersos en una comunidad en constante movimiento. Y es en los movimientos cíclicos –a veces lineales y otras veces confusos–, que cada individuo elige en qué creer y por qué luchar. Continuando con la serie “El ocaso de la costilla de Adán” presentamos el segundo acto: Mujer, activismo, arte.

El activismo se manifiesta mediante un conjunto de acciones que están lideradas en pro a una postura de preferencia. La esfera del arte no escapa a estas manifestaciones y, más bien, actúa como herramienta de expresión de este fenómeno cada vez con mayor presencia en la actualidad.

Según los autores Hardt y Negri el espacio social es construido como “una multitud plural de subjetividades productivas y creativas”. En este contexto, podemos afirmar que esa diversificación y capacidad de expresión, y por qué no de contra debate de los tópicos e ideas establecidas, es necesaria para sostener las distintas organizaciones de estado que se jactan de su aforo para consolidar y apoyar la libertad de expresión. La política es una ciencia y un modo de organización: el ejercicio del poder que persigue idealmente el bien común. Con el transcurso del tiempo, y al igual que el conjunto social, la política también ha sido alterada perdiendo en consecuencia su característica ideal y obteniendo un significado real, disminuyendo el respeto que atesoraba y modificando sus virtudes. El descreimiento en su capacidad ha crecido en modo notable, no tanto por sus características como ciencia, sino más bien por el modo en el que se habla en su nombre desde los organismos de poder.Lo cierto es que las voces gritan y que, en los distintos campos de expresión, esa subjetividad productiva y creativa a la que hacíamos referencia con anterioridad, es cada vez más evidente.

Definitivamente su sonido de queja es más estridente. Justamente, a partir del movimiento antiglobalizador, hacia finales de los años noventa el fenómeno del activismo artístico se ha hecho más notorio, y ha acompañado a movimientos sociales de nuevo cuño como el feminismo.

Collage Brunela Curcio | Virginia Woolf & Guerrilla girls

Collage Brunela Curcio | Virginia Woolf & Guerrilla girls


Cuando hablamos de política, hablamos también de sociedad y de conformación social. Por ende, no podemos olvidar la existencia de la doctrina social feminista, conglomerado híbrido de ideologías y de movimientos políticos, culturales y económicos que tiene como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres. La incursión de la mujer en la política se inició hacia finales del Siglo XX, junto con el ingreso al mercado laboral y a niveles más altos de escolaridad. Al mismo tiempo, se incorpora de modo más visible y masivo a los movimientos sociales y, con esa misma visibilidad, da muestra de sus demandas reclamando espacios políticos y de gobierno.Es indudable que el derecho al sufragio femenino aceleró la actuación de la mujer en el ámbito político y en los espacios de decisiones, lo que no excluye el papel activo que, desde las sombras, desenvolvió en la historia escrita (en lenguaje literal y no figurado) por hombres.

La actriz, escritora y activista argentina Viviana Lombardi, recuerda el papel de una figura femenina de gran relevancia para la vida política de América Latina, Eva Perón: “Para mí, Eva Perón, es un ícono fundamental de la mujer en la política. Eva desplaza la figura paternalista de la vida pública, le da significado y sentido a la mujer en el espacio público, cargando y premiándolo con la realidad femenina. Al romper con el paternalismo y al ocupar su lugar se impone en el mundo político por prepotencia de acción, evidenciando la orfandad de la condición femenina en el espacio público y declarando con su vida que ése mismo espacio político es un lugar de espectáculo. Con su acción y devoción casi patológica por la verdad rompió con las censuras masculinas y coloca sus ambigüedades a la vista de todos. Para eso hay que ser muy valiente, hay que ser un artista de la propia vida.”

ARTivismo

Un término reciente que se utiliza para hacer referencia a la fusión de arte y activismo, es el ARTivismo. No se trata de trabajos artísticos con tendencia política, sino que está más bien ligado al arte callejero o urbano y se manifiesta en contra de las publicidades y de la globalización. Es una forma de activismo creativo que plantea el cambio social, muchas veces mediante el quebrantamiento de las normas. Una de las exponentes o precursoras, y principal fuente de inspiración en críticos de la cultura es Suzanne Lacy que en 1977 presentó Tres semanas en mayo y en 2012 Tres semanas en enero. En ambas manifestaciones combinó el arte de la performance con el activismo. Para ello, reunió información sobre las violaciones ocurridas en Los Ángeles y desarrolló actividades de discusión y prevención.

A través de la historia se han conformado distintos grupos feministas. Uno de ellos, –de naturaleza artística y activista–, es el colectivo Guerrilla Girls que nació en New York en 1985 para promocionar la presencia de la mujer en el arte. El grupo, cuyo nombre deriva de la elección de utilizar tácticas de guerrilla para impulsar su causa, se manifiesta mediante performances, exposiciones y diversas expresiones de tipo artístico tanto en los Estados Unidos como en Latinoamérica y en Europa. Se caracteriza por ser un colectivo anónimo y por utilizar máscaras de gorila, minifaldas y medias de red. El slogan del grupo es Reinventing the “f” word: feminism! La lucha contra la discriminación con hechos, humor y hasta ¡pieles falsas!

Las Guerrilla Girls se describen a sí mismas como “vengadoras enmascaradas feministas en la tradición de anónimos benefactores como Robin Hood, la Mujer Maravilla y Batman. Mediante la acción, el humor y los efectos visuales escandalosos exponemos la discriminación y la corrupción en la política, el arte, el cine y la cultura pop socavando la idea de una narrativa convencional.”

ARTE, SUBLEVACIÓN E ÍCONOS

©Brunela Curcio. Collage La Costilla de Adán.
Alzar una bandera, apoyar una causa, son modos válidos de ser y de definirse. La creatividad se envuelve y te envuelve. Apunta a la emotividad, a la intelectualidad, a la representación y al acto. El arte es la representación del mundo desde los ojos del mundo individual y la percepción del mundo colectivo.La artista venezolana Renata Fernández prefiere no ser considerada una artista activista pero sí una mujer con un gran interés en la política: “Claramente este interés influye en mi obra, pero no hay una narrativa intencional ni un discurso dirigido. Quisiera ser más activa, poder estar en las calles de Caracas o apoyando a los estudiantes con comida, agua y cosas prácticas. Esa lucha tiene que suceder en la calle, muchos han muerto… otros desaparecido. Más que ser valiente apenas tengo buenas intenciones”.

Podemos encontrar diferentes y variados íconos de mujeres fuertes que en sus obras representaron problemáticas y posturas sociales. Frida Kalho era una de ellas, la Historiadora del Arte Fortunata Calabro, –gran admiradora del trabajo de la artista–, explica: “el arte de Kahlo indaga en la tensión política y cultural de su México contemporáneo. No se inspira en el arte metropolitano del mundo sino en la tradición narrativa del pueblo mexicano. La imagen popular en sus obras está representada por ella misma, la elaboración de su pelo, sus cejas pronunciadas y la elección de un vestuario típico mexicano. Como dice Oriana Baddeley: ‘Frida encarna un conjunto de axiomas sobre el propio México: apasionada y exótica, pero en una lucha constante contra el dolor y el engaño’ ”.

El mundo del arte ha contado con tantas artistas activistas, tales como Ana Mendieta o la mismísima Virginia Woolf, considerada tanto la escritora feminista más influyente del siglo pasado como la pionera de la literatura moderna. Artistas y mujeres de nombres conocidos o de anonimato forzado, mujeres que han luchado por la igualdad y contra las injusticias de la humanidad (al igual que muchos hombres junto a ellas –y viceversa–). Cuán lamentable es haber perdido sus nombres y que no hayan sido perpetrados por ninguna pluma en algún papel. Puede que, de todos modos, aquello que crearon continúe siendo vigente a través de la herencia y de la tradición. Porque los nombres pueden borrarse o no escribirse, pero las ideas, la percepción y su legado no puede durar menos que la eternidad.

 

Bibliografia: Michael Hardt and Antonio Negri, Empire, (Cambridge: Harvard University Press. 2000), 61.

Notas del Autor: Fecha original de escritura 2014.