PERIODISMO

Letras Brunela Curcio periodismo

Pintura Gustavo Andrés Quesada

Pintura Gustavo Andrés Quesada | Periodismo


 

LAS VOCES DE LAS MENTIRAS TRAS VERDADES CREADAS

Periodismo: decir verdades, denunciarlas, gritarlas, escribirlas, propagarlas. Crearlas. Venderlas.

El periodismo, disciplina desarrollada dentro de la ciencia de la comunicación, vinculada también a la sociología; es en si mismo un arma moderna que fue mutando y deformándose de sus principios originales. Su poder es también su núcleo de distorsión, su todo es su nada y su conjuro su desperdicio.

La amena razón del deber hace que muchas veces se destiña en poder hacer y cuando el hacer se mezcla con el poder, muchas veces hablamos de deshacer. Varios de los grandes escritores de la historia fueron periodistas; movidos por tradición, profesión, vocación o necesidad, la tarea del comunicar en términos tradicionales en los medios les ha abierto las puertas al espectro cultural y editorial. Entre ellos podemos nombrar a Ernest Hemingway, Hunter S. Thompson, Tom Wolfe, Guy Talese, Henry Miller o Roberto Arlt, Rodolfo Walsh y hasta el mismísimo Fiódor M. Dostoievski, protagonista de la corriente edición de AZAhAR literario, “Las Voces de La Crisis”.

Denunciar a través de las voces de los medios es una ilusión que muchos estudiantes y profesionales de la palabra soñamos un día lograr. Con el tiempo el sueño se transfigura de un objetivo a alcanzar a un imposible. Categorizar al sueño una utopía puede considerarse una postura cínica, sobre todo para quien creyó que ese estadio romántico e ideal sería alcanzable. ¿Quién dijo que todo está perdido?-preguntó Fito en su canción…la recuerdo, como recuerdo a mi yo joven en una clase de economía junto a mi Fito mientras pensábamos en la soja, en como cambiar el país y cantábamos “Yo Vengo a Ofrecer mi Corazón” los dos al unisono, en voz baja, enamorados de nuestra Argentina. Y los jóvenes llenos de deseos de rebelión y cambios crecen entre melodías y proyecciones infinitas. Y también son bombardeados por películas de taquilla que mientras intentan vender la idea de la posibilidad la quitan; manipulan empujando imágenes visibles posibles, para esconder lo que después -en la realidad- será un largo camino de insatisfacciones e impotencias. El objetivo es muchas veces creer que el problema está basado en la incapacidad del individuo y no cimentado en una realidad encubierta plagiada en base a un sistema corrupto altamente violentado.

La ilusión y la alusión, lo que se dice y se decide no decir, o sobre quien se dice y sobre quien se decide no decir; son parte de este juego del cual nadie esta exento. En un país politizado como Argentina, el qué, quién, cuándo, dónde, por qué y el cómo sucede, no son solo preguntas a contestar al principio de cualquier artículo periodístico estructuralizado siguiendo las pautas de la Pirámide invertida, sino son más bien respuestas que todos creen saber y que todos están seguros de saber. Todas estas respuestas forman parte de la telaraña de información generada demagógicamente por las partes opuestas del tablero según como decidieron jugar y que estrategia seguir; el truco simple, básico y antiguo es el del estado Maquiavélico del dividir y reinar. El poder que reside en el dejar creer que se posee el poder de la verdad, una verdad que no es más que un invento institucionalizado. Pros y contras, derecha e izquierda, nadie es sin el otro y en lo que a política se refiere, seguramente nadie crea su tablero sin decidirlo con el supuesto contrario mientras disfruta de un buen scotch a costa de un pueblo que discute y se pronuncia dividido por las decisiones de la casta política de hediondos manipuladores, felices de la regresión sin compasión y de las victorias no concebidas a la gran mayoría, de la que la minoría no está siquiera preocupada. Si la fuerza está en la unión cuánta mayor represión se infunde en la división ideológica.

No he perdido la quimérica razón de crear una visión más total donde el altruismo no sea visto como debilidad sino como fortaleza. No he dejado de ver un mundo de colores donde seamos más humanos y donde las letras puedan pronunciar verdades sin necesidad de crear discordias para ser productivas en términos económicos o de subsistencia. No pierdo la fe en el hombre ni en vos, ni en mi, pero se que algo debe cambiar y para ello es necesario ser lúcidos y tomar nuestra responsabilidad. Las áreas desde donde crecer esos ideales están minadas, excluidas, arrasadas, extendidas en trozos incompletos. Hay que crearlas, hay que reinventarlas. No darse por vencido es un inicio y el único modo de llegar a su cumplimiento es conociendo las limitaciones del contexto y reinventando ese contexto para así crear las bases de nuevas estructuras menos enviciadas, más límpidas y esperanzadas.

Pintura Gustavo Andrés Quesada

Pintura Completa


 

Nota Autor: Ser periodista es un reto al que en cierto modo siento haber renunciado, no por falta de vocación sino porque más bien me siento escritora, creadora, creativa, ideadora e inventiva de realidades y posibilidades, reporto cultura y me gusta, me apasiona como lo hacia la política cuando aún vivía en Argentina. Pero hasta qué punto creo en el periodismo político, creo que hasta ningún punto, puedo ser considerada “posmoderna” -como decían en la Uni a quienes afirmaban que el cambio nace desde la cultura-. Hoy más consiente creo que es la cultura la que mueve el mundo junto a la creatividad y al arte. La consciencia e inconsciencia mixadas en la concepción intelectual, concebida en una idea que deja de ser uno para ser una cosa en si misma y crecer, crear, ser, vivir…volar y nunca perecer. 

Comentarios

  1. […] Escribe Brunela Curcio. Pintura Gustavo Andrés Quesada | LAS VOCES DE LAS MENTIRAS TRAS VERDADES CREADAS. Periodismo: decir verdades, denunciarlas, gritarlas, escribirlas, propagarlas. Venderlas. El periodismo, disciplina desarrollada dentro de la ciencia de la comunicación, vinculada también a la sociología;… Leer más… […]