PLANEADOR

Letras Pablo Tomás Ojeda

luz-ecita

luz-ecita | AZAhAR literario


Piedras salen, ruedan, 
esculpen el cuerpo
como armas del pasado 
y luces del presente
como volver a tierra, 
después volar, 
y ver lo que es 
desde arriba.
Hay dios 
si quiero sentir
hay estupidez, miedo, noses
como también horizontes verdes
y paz de luz 
de reflejo atardecer
luz
acostada.
Y si no entiendo la lluvia 
vuelve el miedo
el calor en la cara, 
las verdades rojas, 
la luz del alma que me grita,
la poderosa duda
libertad como grito o susurro, eso es
bosque nuevo, duelo nuevo, sin recorrer.
Me atraviesa un silbído de penumbra 
también un búho, un dios, una luna 
nada sigue igual
solo esta lluvia de cristal 
que cae en los claros 
en las hojas,
y en esta duodécima confesión 
de sangre mía que brota sin dolor.
Brota lava que es comida 
para la tierra, como ida
voy aceptando la mirada
soy el punto en la nada
la esperanza de saber, 
la verdad de no saber
que se desata en el viento 
siempre.

TODOS LOS EGOS SE DISUELVEN EN EL AIRE

Si al final
todo cambia
que haces esperando ahí sentado
que la luz refleje tu alma?
no ves que la flor va hacia el sol y no hacia vos?
ya sabes,
tus memorias me descubrirán 
en un pasado que compartimos sin conocernos
somos dos y somos uno 
y millones también.

GUERRA

Y cuándo fue que todo se oscureció? 
cuándo fue que se acabaron los abrazos? 
cuándo fue que las miradas se cerraron 
como un puño del que el agua no pudo escapar? 
cuándo fue que el hombre hizo esclavo al niño, 
y el niño se olvido del cielo?

YONOYO

Lenguas grises como olas oscuras 
juegos de tormenta, 
el vaivén 
me despierta un rugido 
aún no sé si interior o del cielo 
quizás es lo mismo 
todo cielo dentro mío busca gritar 
nacer desde la lluvia y de las palabras que nunca dije 
soy el peso de lo soñado 
soy lo que cuesta amar 
desde la brisa tibia del mar 
hasta el rocío en los pies 
soy todo lo que no ves 
soy reflejo mío de lo que veo en el mundo 
solo una torpe promesa arrojada al viento.