POEMA DE UN ESQUIZO

Letras May Casanova
Fotografía Brunela Curcio

Fotografía Brunela Curcio


 

 

Llora la luna un tiempo nuevo que viene de un latido.
Cataratas de energía irradian mis sentidos.
No puedo dormir, ni un ojo cerrar,
me irritan los sonidos del amanecer.
Los pájaros gritan, el aire enloquece.
Los números me persiguen; Uno.
¿Qué es?, ¿Qué es?.
Busco, busco en internet.
Uno soy, uno es.
Uno es él. Como yo, es.
Uno crea, dos dispone, tres comunica;
numerología en mis parpadeos,
sueño mítico robado de astros.
Soy Aries. Leo en mí luna que llora.
Uno soy y uno es él.
Mi destino es un mono que trepa la azotea,
gritan los aztecas en mi tumba de nieve.
Mono lunático sin sueño.
Oigo tu canción en la radio,
tiembla la antena que es tu voz que me llama.
A mí solo, porque uno soy.
Porque en mono me convierto.
Fuego de siglos traspasan mis arañas neuronales.
Uno. Mono y Aries…todos uno,
mono es uno,
Aries es uno, uno es uno.
Uno soy y uno es él.
El principio y el final uno son;
como yo.
En todas las cosas estoy,
a eso he venido.
No estar por estar o estar ausente.
Soy uno con el todo y uno con la nada.
Soy el uno y todo es lo que yo soy.
Traspasa tu voz la memoria del tiempo con su sonido.
Ya somos uno y uno; dos.
Estamos los dos,
te oigo y tiembla la antena.
Es tu llanto por mí,
por lo que me espera.
Soy el que ha venido a rendir el fuerte,
me ven y me sienten pero disimulo.
Porque soy el uno.
No puedo cerrar mi mente ante tí,
te siento todo corriendo entre mí,
pongo la tele y estas ahí,
me dices que vaya.
Que has venido a por mí.
Mono enamorado de su reflejo televisivo.
Imagen de milagro en mi retina efervescente.
Salgo a por agua y vibra el suelo.
Miro y veo las motas negras y blancas en el terrazo que me gritan.
Sois todos vosotros clamando por vuestro rey.
Rey vuelto a la vida sin final.
Uno soy y vuestro.
Todo empieza y acaba aquí,
todo el ciclo se repite.
El universo entero muere dentro de mí.
Principio sin final, mordisco de cola.
Vengo a dároslo todo.
Porque todo soy.
Todo para ti y para ti.
Mota negra y mota blanca.
¡Chillan entusiasmados!
Es navidad y suenan las campanadas.
¡Ha nacido el rey!.
¡Ha renacido!
Todos los tiempos en uno nuevo.
Era de acuario.
Os veo a todos juntos allá abajo,
soy grande y oigo vuestros lamentos
motas negras y blancas del terrazo como niños que lloran,
cucaracha muerta y nada en la nevera,
nada de nada.
Ni sed.
No puedo cerrar un ojo ni dormir.
No tengo tiempo.
Voy a por ti y a por ti.
Huracanes de los cielos se llevan a la gente por la tele.
Iré a recogeros.
Cuando sea uno y no dos porque él me habla.
Me dice al oído lo que soy y a lo que he venido.
Enciendo la luz y se hace de noche.
No te veo entre tanta gente ¿dónde estás?.
Motas negras y blancas del terrazo,
estás ahí, ¿ eres tú?.
Sopla el viento de la noche sin sueño.
Pesadilla de pisadas muertas de bichos en el terrazo blanco y negro.
Déjame que me mire al espejo.
Me estas mirando eres tú, yo… ¿Dónde estoy?
Ni soy ni he sido nunca, eras tú.
Uno más uno dos, más dos, tres.
Entonces tengo que comunicar,
tengo que llamar al mundo y despertar,
tengo que dejarme matar para resucitar.
Ayúdame monje del espejo,
trepa en mi sueño la lagartija de tu nombre;
pero no me sale.
Me he quedado sin habla,
no puedo mover la mandíbula, mi sonrisa es una máscara.
Mis nervios dibujan una mueca.
Monje mono, uno de los dos morirá hoy.
Somos tú y yo y somos todo lo que hay.
Menos la cucaracha.
Pero esa ya está muerta.
Ya quiero irme de aquí.
Ya nace el sueño y muere la noche.
El día surge y con ella la bata blanca,
como una nube en mi sol.
Viene y apaga la radio y apaga la tele
me quita el móvil y enciende la niebla en mi cabeza.
Tengo que dormir para poder despertar,
noche sin sueño que acaba al final.
Tiemblan mis párpados y tartamudeo sin ton ni son,
cuando le pregunto sin aliento y casi sin voz.
¿Quién soy yo?

Nota del Autor: Dentro de los creadores fugitivos no hay que menospreciar a la diosa locura que ilumina y enreda la genialidad.