“SI CADA PERSONA ES UN MUNDO, CADA LIBRO ES UN UNIVERSO”

Letras Brunela Curcio | En papel o digital, el libro (del latín liber, libri) sigue siendo desde sus orígenes…

“SI CADA PERSONA ES UN MUNDO, CADA LIBRO ES UN UNIVERSO”

Diseño Brunela Curcio


De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro.
Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio,
son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego
tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa:
el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.”
Jorge Luis Borges

En papel o digital, el libro (del latín liber, libri) sigue siendo desde sus orígenes, como decía Borges “una extensión de la memoria y de la imaginación”, una puerta a ese espacio indescifrable donde nadie más que el propio yo puede entrar, y a veces hasta perderse. No obstante la modificación de su forma o materia y de su identidad como objeto, su objetivo perdura irrevocable: comunicar, expresar; preservar y transmitir pensamientos, creencias, culturas, conocimientos e historia.

Promulgado por la UNESCO, desde 1996 cada 23 de abril se celebra El Día Internacional del Libro, debido a que el mismo día, pero en el año 1616, han “supuestamente” fallecido William Shakespeare, Miguel de Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega. Vale señalar que dicha coincidencia, no es más que una intransigencia de aceptación ya que Cervantes falleció el 22 de abril y fue enterrado el 23, mientras que Shakespeare murió el 23 de abril del calendario juliano, correspondiente al 3 de mayo del calendario gregoriano. Por otro lado, en esta fecha también fallecieron William Wordsworth y Josep Pla. La Unión Internacional de Editores propuso este día a la Unesco con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Plagio y propiedad ¿Es el saber propiedad privada o humana?¿Es el escribir objetivo del ceder o del apropiar? En este sentido, creo indispensable que al hablar de libros se hable de la escritura y del leer, del para qué escribimos y el para qué leemos.

Al escribir el título y frase de esta nota, a mi parecer muy lógica, me pregunto: ¿estará ya escrita y no la he leído, o la he leído tantas veces que se hecho parte de mi y sin embargo no recuerdo dónde? Seguramente han sido otras palabras las que conjugadas han descripto la misma idea. Es difícil celebrar imágenes en palabras propias cuando todo ha sido dicho y escrito. Esperando entonces no plagiar a nadie y que nadie me plagie a mi, a este punto me pregunto: ¿cómo se dictamina el plagio cuando de lo que hablamos es de ideas?¿Cómo se determina la originalidad si de lo que hablamos es de esas ideas en palabras?¿Quién las agrupa, quién las declara, quién las graba en la historia y en la eternidad?¿Qué importancia puede llegar a tener el plagio si lo que en realidad importa es la mera transmisión y concesión del saber?¿Qué utilidad puede tener un pensar si es para vanagloria del escritor y no para la riqueza de la tradición y el devenir? Planteo absurdo el de creer que tenemos la exclusiva del descubrir, cuando el descubrir es riqueza de la humanidad.

Lo cierto es que maquiavélicos o estrafalarios, clásicos, bestsellers u olvidados, para niños o adultos; los libros, son una perennidad del nosotros, un universo infinito del hombre donde crear y plasmar su designio inmerso en la fatalidad, el júbilo, la contemplación, la opinión y los etcéteras infinitos. La libertad del pensar a pesar del olvido, para que el axioma -aún en lo cierto, aún en lo errado- sea fuente de testimonio del existir, para que la vida no pase desapercibida en el fraguado de la aurora, sino que más bien sea un vestigio que amanece en el sobrevenir del hombre y su intelecto, su recuerdo, su vivir. El libro es un rizoma de signos y sentidos que se abre paso en el imaginario colectivo; y que como figura pictórica lo retrata y reproduce, para grabarlo en la identidad del presente que se conjuga en la palabra. Con rebeldía ante la soledad de tiempos nuevos, donde cada vez se lo relega más, roza con su impulso pretérito el alma y nos besa con sus silogismos en la boca.

AZAhAR literario invita a lectores y autores a comentar sobre su libro predilecto.